Editorial


La legión: Un laboratorio para la comunicación con los adolescentes.

Por Obed Ayala*

En nuestro ministerio Icthus contamos con una buena oportunidad para potenciar el ejercicio de la comunicación. Tanto en la adolescencia como en la pre-adolescencia (de los once a trece años) los menores sufren una serie de cambios tanto físicos como psíquicos que a veces producen enfrentamientos con sus compañeros de cardumen, guías, o con sus padres, su rutina suele verse cambiada y se rebelan contra la autoridad porque necesitan afianzarse en sí mismos y quieren demostrar que pueden ir independizándose en muchos aspectos de su vida, tomar decisiones que no siempre nos parecen las correctas y tanto ellos como nosotros no sabemos cómo comunicarnos, sintiéndonos frustrados y enfrentados unos con otros.

La mejor manera de comunicarse es intentar comprenderle, conocer los cambios a los que se está enfrentando y entender sus efectos sobre él. Recordar un poco cómo éramos nosotros a su edad pero sin compararnos ya que los tiempos cambian y la mentalidad también. Debemos adaptarnos a ellos manteniendo unas normas y un respeto mutuo, con un equilibrio entre la rigidez y la libertad, ha llegado el momento de explicar el por qué de cada norma y a veces incluso hay que negociarla.

Es importante escuchar al niñ@ para que exista la comunicación, dejarle que argumente, debatir y protestar es necesario para que descargue sus pensamientos y se vaya preparando para el paso hacia la vida adulta. Es normal si a veces son extremistas en sus ideas, todo es novedad para ellos, tanto en lo espiritual, social, familiar, cómo las modas pasajeras a las que a veces se someten, compañeros nuevos de estudio, el descubrimiento de su sexualidad… Podemos transmitir nuestras creencias pero sin imponérselas ya que eso sólo provocará rechazo por su parte.

Necesitan que confiemos en ellos, podemos explicarles los peligros que hay ahí fuera pero sin agobiarles, proporcionarles información y esperar a ver que ellos hagan buen uso de ella, incluso si cometen algún error, debemos seguir confiando y que ellos noten que estamos orgullosos para que su autoestima no se vea resentida y exista la comunicación permanente.

Nuestros legionarios siguen siendo nuestros pequeños aunque veamos los mil y un cambios por los que pasan, con el tiempo llegarán a ser adultos responsables y comenzarán su propia vida pero hasta entonces nos necesitan como guía y apoyo para que vayan por el buen camino.

Bendiciones a ustedes guías que son parte del pilar de la comunicación en la Legión Icthus.

*Vice-Presidente
Junta Directiva
Icthus Internacional

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